Energías Renovables: Generación distribuida y efecto”anti-green”

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Años atrás Bill Gates dijo que necesitábamos un milagro energético para que haya un impacto en la reducción de las emisiones de CO2, agregaba que era optimista y que para ello confiaba en los adelantos tecnológicos.

Si bien eso es cierto, es probable que el milagro no deba venir del lado de la tecnología sino de un cambio de mentalidad. Nuestro Grupo fué creado con el objeto de promover ese cambio, ofreciendo tecnologías y servicios para el aprovechamiento de las energías renovables y la reducción del impacto de la sociedad sobre el ambiente. Nuestra posición, en concordancia con la tendencia internacional pasa por el concepto de “Energía Cero”, que en su última expresión significa que el total de energía consumida por una casa por año sea igual a la cantidad de energía renovable creada en el lugar. No debe confundirse con eficiencia energética ó impacto ambiental.

En momentos en que se ha legislado el Régimen de Fomento Nacional para el uso de Fuentes Renovables de Energía  en Argentina y aún falta la reglamentación en la mayor parte del país, solamente se contempla la posibilidad de generación distribuida ó “net-metering” por medio de la inyección de energía a la red. Ahora bien, mucho tiempo ha pasado desde que otros países implementaron el mismo sistema. La Argentina, como un participante tardío en el mundo de las energías renovables para uso residencial se encuentra en una posición ventajosa, ya que puede capitalizar esa experiencia, por sobre todo considerando que el “net-metering” se está demostrando como inefectivo, ocasionando efectos contrarios a los esperados.

En síntesis, dentro de modelo de generación distribuida, el vender paneles solares con la premisa de alcanzar “energía cero” resulta en una serie de efectos adversos, el efecto “antigreen” (derrame solar, y otros), un cambio en la estructura de costos y la sobrecarga de la red. El tema de la eficiencia energética debe enfocarse, entonces, desde el punto de vista de la red eléctrica.

De esa forma, el proponer “energía cero” a los constructores puede tener resultados positivos, motivándolos a construir viviendas que están diseñadas, primariamente, para ser eficientes en el uso de energía, con el objeto de reducir la demanda energética. Esto resultaría en construcciones de mejor calidad. Cuando se combina una baja demanda de energía con sistemas solares accesibles, la posibilidad de “energía cero” comienza a tener sentido desde un punto de vista económico, y además es un proceso escalable.

La premisa es, entonces, diseñar casas con el objeto de reducir la demanda energética, hacerlas “listas para energía cero” (zero energy ready, ver imagen a). El enfásis no está en inyectar energía a la red, sino en viviendas mejor construídas, que usan menos energía para operar, que mejoran la calidad del aire dentro y fuera, que consumen menos agua y tienen un menor impacto en el medio ambiente.

¿Qué es un edificio energía cero o ‘zero energy building’?

Cuando se combina este tipo de construcciones con energía solar y capacidad de almacenamiento, el resultado es algo mejor para la red y para el medio ambiente. Es necesario, entonces, redefinir los códigos de construcción. La tendencia es diseñar en contra de la generación distribuida y la sobrecarga de la red, solucionando la llamada “duck curve” (1) y aliviando el impacto ambiental. Incorporando la capacidad de almacenamiento de energía se evita el impacto de los picos ocasionados por el “net-metering” y la sobrecarga de energía durante las horas de irradiación solar.

La solución para las fluctuaciones eléctricas en la red es el almacenamiento de energía, que sin duda tiene el potencial de cambiar radicalmente el escenario, más allá de facilitar el acceso a energías renovables en lugares donde la red no llega. Sin duda el mercado internacional va en esa dirección.

  • Bloomberg New Energy Finance anticipa una expansión de las instalaciones para almacenamiento de energía, con inversiones del orden de los USD 1.2 trillones para el año 2040.
  • La caída en el precio de las baterías es uno de los motivos, BNEF estima una caída del 52% en los sistemas de ion-litio para el 2030.
  • Cuando se utilizan bancos de baterías, se necesitan menos paneles solares para alcanzar “energía-cero”, sin utilizar el sistema de “net-metering”. Aunque resulta contradictorio esto tiene un mayor efecto positivo en el medio ambiente y requiere de una menor inversión.
  • En los EEUU por ejemplo, cambios en la Federal Energy Regulatory Commission (FERC) y algunos Estados pioneros en la materia están mostrando un cambio hacia la utilización sistemas de almacenamiento de energía como más “eco-friendly” y económicos que lo que le cuesta a las generadoras de energía/red reaccionar ante picos de energía.
  • La energía solar y los sistemas para almacenar energía se convertirán en proveedores de energía limpia y renovable para solucionar el problema de la “duck-curve” (1). El almacenamiento no afectará necesariamente a los vendedores de paneles solares, pero si forzará un cambio en la industria para desarrollar mejores soluciones, más a largo plazo y no solamente sustentadas en base a incentivos.
  • Será necesario dimensionar sistemas de acuerdo al consumo del cliente, preveer flujos de energía y calcular retorno de inversión entre otras cosas. Consecuentemente, los instaladores deberán prestar mayor atención a sus modelos energéticos y tendencias en materia de almacenamiento.

Las opciones serían entonces la instalación de paneles sobre techos o en forma centralizada, nuestro proyecto “BarriUs” contempla incluso desarrollos totalmente sustentables. En subdivisiones, por ejemplo, dependiendo de las características del lugar, la superficie disponible y dadas las correspondientes habilitaciones resultaría más económico un sistema centralizado de generación en el piso y almacenamiento de energía en el orden del Megawatt que instalar sistemas FV en los techos.

En otros casos, la instalación de paneles solares sobre techos formando una red integrada permitiría generar, almacenar y distribuir la energía en forma inteligente de acuerdo a la demanda individual.

(1) Duck-curve: cuando se genera mucha energía en horas de bajo consumo (no horas pico), esto fuerza a la empresa generadora/distribuidora a reducir su output, esto sucede particularmente con la energía solar. En cualquier caso, los sistemas no pueden reaccionar con rapidez al ajuste en el nivel de demanda, afectándose la estabilidad de la red e incrementando los costos de operación. 

Este artículo fue preparado con información aparecida en hiveforhousing.com y builderonline.com,
así como información publicada por el Department of Energy de los EEUU y Bloomberg.

Redacción: 

Grupo NetZerO
comercial@gruponetzero.com

Grupo Net Zero (GNZ) fué creado con el objeto de acercar al mercado los mejores productos, marcas y tecnologías disponibles en áreas de recursos renovables y eficiencia energética con el objeto de promover una mejor calidad de vida y contribuir a la implementación de proyectos ustentables. GNZ está integrado por distintas empresas que se dedican a actividades específicas.

Aquí puedes acceder a la Presentación-GrupoNetZerO

 

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