Tips ECO para tener un Jardín Sustentable

Hoy nuestra Arquitecta Mónica Mansilla nos cuanta cuales son los Tips ECO a la hora de armar tu jardín sustentable ¡ Manos a la obra! 

Tips ECO para tener un Jardín Sustentable

Tips ECO para tener un Jardín Sustentable

Para tener un jardín sustentable deberemos considerar los siguientes puntos:

  1. Elige un sistema de riego que te permita ahorrar agua:

Lo ideal es recoger el agua de la lluvia y lo acumulado se utiliza para el riego. El recolector debe tener las condiciones para no generar la proliferación de insectos  (mosquitos), regar por las mañanas así se absorbe el agua antes de que el sol la evapore, hidratando las capas más profundas y así espaciar en el tiempo el momento del regado.

El riego se ajustará a las necesidades de cada especie, es mucho mejor el riego por sistema de goteo; para regar el césped, el riego es por aspersión. Si tienes lugares donde se empoza el agua se puede generar un sistema para  redireccionar el agua estancada hacia áreas de mayor absorción.

Utilizar plantas de bajo requerimiento hídrico, como salvias, gramíneas, plantas nativas del lugar o bulbosas. No utilizar plantines florales, ya que requieren mucha agua y mantenimiento.

Los árboles de raíz profunda ayudan a que el agua de lluvia no se estanque y viaje de forma más fácil a través del sustrato. Esto también promueve la purificación natural del agua que corre a través el terreno.

agua de lluvia

agua de lluvia

  1. Reemplaza las superficies impermeables para aprovechar mejor el agua

Para aprovechar el agua de lluvia y favorecer su absorción en el suelo, es ideal limitar al menor espacio posible las superficies impermeables (pisos). Reemplaza estos materiales por caminos artesanales con troncos, rocas, ladrillos o baldosas de cemento separados uno o dos centímetros entre sí para lograr absorción del agua de lluvia.

Los caminos deben ser de fácil cuidado y mantención. Para esto, se recomienda utilizar material consolidado (como cementos) o material granulado (como piedras) haciendo una caja que lo contenga.

  1. Siembra especies locales

 A veces consideramos que las especies o variedades autóctonas no son las más populares o atractivas, y las especies implantadas nos gustan más sin considerar lo invasivas que podrían llegar a ser, ya sea por no estar adaptadas a las características de la región o lugar y requieren más cuidados y afectadas por plagas.

En cambio una especie local se adapta al suelo y clima de la región, y reduce el mantenimiento, promoviendo una mayor resistencia a los efectos negativos del clima (inundación o sequía)

Usar plantas de fácil propagación. Nos da la ventaja de ir agrandando o generando nuevos canteros con pocos recursos. Las plantas que se propagan fácilmente, suelen tener hijuelos o retoños que podrían reemplazar a las plantas viejas.

Sembrando especies locales, no sólo  aseguramos una mayor supervivencia, sino que además se refuerza el ecosistema local de forma orgánica, se promueve la vida silvestre ya existente, una actividad biológica saludable en el terreno y un mejor uso de los recursos naturales de nuestra área.

Para tener un jardín vistoso todo el año, elige plantas que florezcan en distintas épocas. Pregunta por especies típicas de la región que sean repelentes naturales de algunos insectos. Con una buena selección de plantas puedes hacer más eficiente el uso del agua hasta en 40 por ciento.

Jardines Sustentables

Jardines Sustentables

  1. Reduce el uso de fertilizantes y pesticidas químicos

Es importante para un jardín sustentable, el uso de fertilizantes orgánicos como la composta casera; prevenir plagas y enfermedades antes que abusar del uso de remedios químicos.

Existen métodos orgánicos tanto como para prevenir o eliminar plagas por ejemplo el uso de cáscaras de huevo para alejar las babosas, o fertilizantes naturales con cáscaras de plátanos, posos de café, ortiga o cenizas de madera.

  1. Hacer compost

El compost sirve como abono orgánico y ayuda a mejorar el terreno. También permite que las plantas absorban mejor los alimentos y promueve una mejor actividad biológica en el terreno.

El 50% de la basura que se genera en un hogar promedio es compostable. Clasificando los residuos y transformando su materia orgánica en composta, no sólo se saca provecho de un montón de nutrientes valiosos sino que también se reducen importantes volúmenes de basura.

 Existen distintas posibilidades para elegir, dependiendo del espacio disponible:

  • De superficie: sobre la tierra, se esparcen menos de 10 cm de material orgánico, sin enterrarlo ni envolverlo. Así, se permite su descomposición y la penetración paulatina en el suelo. Es necesario ir colocando nuevos restos para que el proceso sea continuo.
  • En pilas o montones: simplemente se crea una pila con los desechos orgánicos. Se forman capas de materiales secos y frescos hasta llegar al metro y medio de altura, regando entre cada incorporación.
  • En cajoneras: este método es ideal para lugares cerrados.
  • Con lombrices: se trata de una opción que  permite hacer abono de alta calidad y rápidamente.
  1. Mejora la calidad del sustrato

Tener  un buen suelo, es la condición para las que las plantas crezcan adecuadas y no usar fertilizantes. Además se promueve una óptima absorción y purificación natural del agua. Al mismo tiempo, se fortalece la actividad biológica en el subsuelo, algo fundamental para oxigenar y fertilizar el terreno.

El sustrato debe estar compuesto por una mezcla de tierra, turba, resaca y vermiculita. La cantidad de cada uno de estos elementos dependerá de los requerimientos de las plantas que se cultiven. Más allá de las proporciones específicas, esta mezcla le dará a las especies que cultives un nivel de acidez adecuado, buena porosidad y los nutrientes necesarios.

Si se coloca una capa de materia orgánica por encima, se protege el suelo del sol. Esto evitará la evaporación del agua y le aportará nutrientes a las plantas. Además, dificultará el crecimiento de malezas. Se puede crear un manto de 2 a 10 cm de grosor con paja, composta  y hojas, logrando ahorrar hasta un 60 por ciento de agua.

Si se utilizan canteros, se los puede cubrir con geotextil, papel de diario y chips de corteza u hojas secas. Los dos primeros servirán para detener el crecimiento de maleza. Los últimos, permitirán reducir la erosión provocada por el agua y el viento. Al mismo tiempo, ayudarán a conservar la humedad.

  1. Practicar la jardinería comestible

Cosechar nuestros propios alimentos no sólo nos dará satisfacción a nivel personal sino que  también tendrá sus efectos positivos sobre la economía familiar y te permitirá asegurarte de consumir frutas y verduras frescas, sanas y libres de químicos tóxicos.

Los jardines sustentables también consideran espacios cultivables.

Haz que tus alimentos vayan del jardín al plato, y del plato al jardín. Existen numerosas plantas que pueden crecer a partir de sus desechos. Algunas de ellas son la albahaca, el ajo, la lechuga romana, la zanahoria y el cilantro. Tener en cuenta a las leguminosas ya que son especies que mejoran el suelo con su aporte de nutrientes, incluir plantas medicinales o especies ideales para la cocina.

Las plantas aromáticas ayudan a mantener los insectos alejados de la huerta.

Huerta orgánica

Huerta orgánica

  1. Promueve la actividad social del jardín

Sembrar árboles que den sombra, un césped mullido para caminar o bancos para sentarse, también ayudan a promover la interacción social humana en tu jardín. Los jardines no sólo deben estar para admirarse, pero también para disfrutarse y sentirse parte de ellos. Esto ayuda a que los humanos nos relacionemos mejor, tanto con la naturaleza, como entre nosotros mismos.

Sombra en tu Jardín Sustentable

Sombra en tu Jardín Sustentable

Redacción: 

Monica Mansilla

Arq. Mónica Mansilla

arqmonicamansilla@gmail.com

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