¿Vas de Compras? … Practicá el Consumo Responsable y Sustentable

Antes de ir de compras  ¡llevate esta lista!

  1. Ante todo, respondete las siguientes preguntas: ¿Necesito lo que voy a comprar? ¿Quiero satisfacer un deseo? ¿Estoy eligiendo por mi mismo o es una compra compulsiva? ¿Cuántos tengo ya? ¿Podría pedirlo prestado a un amigo o a un familiar?
  2.   Comprá productos locales y de estación. Lo mejor es optar por productos de estación que puedan ser adquiridos localmente, ya que mientras menor sea su recorrido antes de llegar a tu mesa, menor es el impacto y la contaminación que genera su transporte.
  3.   Comprá alimentos orgánicos. Debido a que la agricultura orgánica no utiliza pesticidas tóxicos, que a menudo terminan en el suelo, aire y agua, la elección de los productos ecológicos pueden beneficiar tu salud y el medio ambiente.
  4. Usá tu propia bolsa en lugar de las bolsas de plástico o de papel que te entregan en los comercios. Podés reducir significativamente la presencia de estos residuos plásticos, que tardan alrededor de 150 años en biodegradarse!
  5. Convertite en un comprador informado. Cuando salgas de compras, buscá las etiquetas de los productos, y optá por aquellos que indiquen que el producto fue producido de manera sostenible y ambientalmente amigable.
  6.   Elejí la madera de origen sostenible. Asegurate de que todos los productos de la madera que compres – sillas de jardín, papel y sobres – lleven el sello del Forest Stewardship Council (FSC). Si no encontrás productos certificados por FSC en tu comercio, por favor, pedile al gerente de la tienda que lo suministre.
  7. Cuanto menos envase, mejor. El embalaje del producto es sólo un desperdicio. Lo que realmente te interesa es lo que está en el interior. Elegí productos con poco envase o envases tipo repuesto.

Tambien te damos estos consejos para adoptar actitudes responsables  con el ambiente

  1. Comprá productos que duren más tiempo, en lugar de comprar el mismo varias veces, o considerá comprar productos de segunda mano.
  2. Comprá al por mayor, así reducís la cantidad de envase y el impacto que genera transportar la mercadería.
  3. Repará los electrodomésticos y reciclá tus muebles, en lugar de reemplazarlos inmediatamente.
  4. Evitá los productos descartables.
  5. No compres agua embotellada si sabés que el agua de la canilla es segura para beber. El transporte de agua, desde su nacimiento hasta el supermercado, es una costosa pérdida de energía. Y el plástico y las botellas de agua o de vidrio, añaden montañas de basura a las que ya producimos. Si tenés dudas sobre la calidad del agua, averiguá en tu barrio. Si comprás agua embotellada, comprá de una fuente local (lee las etiquetas) y comprá el agua que viene en botellas reciclables de vidrio o de plástico.
  6. Elegí productos de limpieza biodegradables. Tienen menos efectos nocivos para el suelo y el sistema de agua.
  7. Si vas a comprar una heladera, freezer, lámpara o equipo de aire acondicionado, elegí los de Categoría A, de acuerdo a su etiqueta de eficiencia energética.

Fuentes: http://www.vidasilvestre.org.ar

Fuente de la Imagen: http://kontsumo.blogspot.com