Esta practica es la mayor fuente de contaminación de los océanos.
Los barcos vacían ilegalmente sus cantinas para evitar el precio de liberar las sustancias en los depósitos correspondientes y esta es considerada la principal fuente de contaminación oceánica superando a los vertidos por accidentes.
Las autoridades lo confirman asegurando que los accidentes lanzan al mar unos 0,6 millones de toneladas de hidrocarburos anualmente y estos vaciados vierten 2,5 millones.
Estos vaciado ilegales impactan negativamente en los ecosistemas marinos y en la actividad turística por eso se están tomando medidas de seguridad y vigilancia vía aérea gracias a imágenes obtenidas por satélite e inspecciones en los puertos.
Para evitar esta contaminación la organización marítima internacional y los estados marítimos de la UE se han comprometido a inspeccionar el 25% de todos los buques extranjeros que lleguen a su puerto, en función de la bandera, la compañía y su historial de navegación.
Las empresas responsables se encargan de retrasar los procesos para dificultar que la fiscalía pueda demostrar los perjuicios causados en un medio tan cambiante como el marino.
“Todo vertido es una agresión al medio ambiente”, ilustra Ramón Martín, catedrático de la Universidad de Alicante y especialista en Derecho Ambiental. “El delito depende de la magnitud de la agresión. El problema en estos casos es precisar la agresividad del vertido con el medio. Demostrar los daños causados al mar, por ejemplo, resulta más complejo cada día que pasa“, agrega.
Fuente: www.eco2site.com

