Las claves de la Cumbre de Durban (COP17)

Objetivo principal: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y encontrar una continuación al Protocolo de Kioto, pacto vigente que expira en 2012

En Durban se plantean tres importantes claves. La primera es la renovación del Protocolo de Kioto, que se firmó en 1997 y entró en vigor en 2005, y estableció compromisos legalmente vinculantes de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para 37 países desarrollados y la Unión Europea. El acuerdo no fue ratificado por EEUU y no obliga a China, India y Brasil por ser economías emergentes.

El Protocolo expira a finales de 2012 y los negociadores tratan de acordar un segundo periodo de compromiso que sirva de transición a un nuevo acuerdo internacional jurídicamente vinculante.

Los países en desarrollo consideran imprescindible que las economías occidentales ratifiquen ese segundo período de compromiso del Protocolo, mientras Rusia, Japón y Canadá han anunciado que no renovarán el tratado mientras sus competidores comerciales, China, India y EEUU no asuman compromisos similares.

El segundo asunto de importancia en discusión es la capitalización del Fondo Verde para el Clima. El Comité de Transición, establecido por mandato de la cumbre de Cancún y formado por expertos de distintos ámbitos, ha trabajado durante este año en el diseño de los mecanismos del Fondo Verde. Las diferencias sobre las fuentes de financiación, la forma de acceso a los fondos, la participación de la iniciativa privada y las acciones que podrían beneficiarse de esa bolsa de dinero acabaron por impedir un acuerdo algo más de un mes antes de la reunión de Durban, con la negativa de EEUU y Arabia Saudí a suscribir el texto. Los negociadores deben resolver sus diferencias para lograr liberar las aportaciones económicas necesarias y animar a las economías en desarrollo a adoptar compromisos.

El tercer punto fundamental es conseguir reducir las emisiones para limitar el calentamiento global a 2 grados centígrados. El consenso científico sitúa el límite máximo de calentamiento global en 2 grados centígrados sobre la temperatura previa a la era industrial, como el punto de no retorno antes de que las consecuencias del cambio climático puedan tornarse fatales. Para lograr ese objetivo, las países deben analizar cómo recortar aún más la emisión de gases causantes del calentamiento global.

Inicialmente envuelta en un ambiente de escepticismo, según fuentes, en esta semana de trabajo hay razón para el optimismo porque han habido progresos, como el anuncio por parte del representante de China de que el gigante asiático podría adherirse a un acuerdo para reducir sus emisiones contaminantes.

La UE aboga por una hoja de ruta para lograr en 2015 un acuerdo de reducción de emisiones de gases causantes del efecto invernadero que entraría en vigor en 2020 y comprometería a todas las grandes economías.

Después de la Cumbre de Durban los países volverán en reunirse en Qatar (COP18) a finales de 2012. No obstante, si no se acuerda en Durban un segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kioto, éste expirará en 2012 y el mundo se quedará sin el único acuerdo legalmente vinculante para la reducción de emisiones. La postura de la UE es lograr que, al menos, haya un acuerdo para que en 2015 todos los países se hayan comprometido a entrar en un esquema global de reducción de emisiones.

Fuente: http://www.ecointeligencia.com

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