El mantenimiento orgánico de la huerta

La huerta trabajada de modo orgánico tiene múltiples ventajas: por un lado, implica conocer y aprovechar procesos y propiedades naturales de las plantas, por ejemplo asociando y rotándolas correctamente;  también implica aprender a reciclar residuos que vuelven a tener utilidad. La huerta orgánica nos permite obtener cosechas más sabrosas y más sanas, para nosotros y para el ambiente.

 

Sanidad de la huerta

La agricultura orgánica evita el uso de productos químicos como fertilizantes e insecticidas, que además de perjudicar a la diversidad de especies de la huerta, pueden permanecer por largo tiempo en las plantas que luego consumimos. En cambio, se pueden utilizar preparados caseros para su mantenimiento.

Algunos ejemplos:

  • La ortiga puede ser un gran aliado en la huerta ya que se la utiliza como fertilizante y ahuyenta pulgones. Para aprovecharla, recolectar 1 o 2 plantas (cuidado que pincha!) y dejar reposar en un litro de agua durante una semana. Se puede diluir la mezcla en más agua a la hora de utilizarla para regar o pulverizar ya que es un concentrado muy potente.

 

  • El ajo contiene sustancias que alejan diversos insectos. Para aprovechar su capacidad se pueden hacer diversas preparaciones, como el alcohol de ajo, que se preparara licuando los  dientes de un ajo con medio litro de agua y medio litro de alcohol fino (etílico a 96°). Mantener en la heladera y utilizar diluido para pulverizar las plantas y el suelo.

 

  • Jabón blanco: se utiliza diluido en agua contra pulgones, arañuelas y cochinillas.

 

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Asociaciones y plantas beneficiosas para la huerta

Las buenas asociaciones entre plantas se vinculan a diferentes factores: por un lado, algunas plantas liberan fuertes aromas que repelan insectos que perjudicarían a su asociada. Por ejemplo la ruda, la lavanda y el romero, son grandes protectoras de la huerta.

Otras veces, los cultivos asociados no compiten por recursos como el espacio, el sol, los nutrientes, o incluso, algunas plantas, pueden ofrecer a su vecina importantes nutrientes para su desarrollo. Por ejemplo, las leguminosas, como arvejas o habas, aportan el nitrógeno que necesitan las lechugas para crecer.

huertas domesticas

Huertas caseras

Insectos

No todos los insectos son nocivos para las plantas: por ejemplo las abejas, las vaquitas de san antonio, las arañas y las avispas pueden alimentarse de otros insectos como moscas blancas, que se alimentan de la huerta.

Compost

Por último, una buena forma de fertilizar de modo orgánico la huerta es armando una compostera.

En ella se aprovechan los residuos orgánicos de la cocina y del jardín, como cascaras de verduras, frutas, huevos, hojas y pasto seco, que contienen nutrientes importantes como nitrógeno, potasio, fósforo y calcio

¡ Gracias Lic. Valeria Churba de Jardín Gourmet por la información para esta nota !

Mas info en valeriachurba.com.ar