Día mundial de lucha contra la desertificación y la sequía

Neutralizar la degradación de la tierra es un asunto prioritario para cubrir nuestras necesidades y lograr un desarrollo sostenible

En 1994, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 17 de junio como el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía (resolución 49/115 ) para fomentar la conciencia pública sobre el tema, así como también la puesta en acción  de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD)  en aquellos países afectados ya sea por graves sequías, por desertificación, o por ambas, en particular en África.

Desertificación y Lucha contra la sequía

Desertificación y Lucha contra la sequía

Este año el evento conmemorativo a nivel mundial se celebrará en Beijing, China. El Día Mundial de Lucha contra la Desertificación de 2016 mostrara como neutralizar la degradación de la tierra puede ser un elemento clave para el logro de otros objetivos de desarrollo sostenible y de forma especial para la promoción de un crecimiento económico duradero e inclusivo. Durante ese evento, el país anfitrión anunciara la iniciativa “One Belt and One Road Joint Action to Combating Desertification Initiative”, encaminada a fortalecer la cooperación entre países, sobre todo en Eurasia. China ha estado promoviendo la construcción de infraestructura respetuosa con el medio ambiente y baja en emisiones contaminantes, en cooperación con países vecinos conectados por la histórica Ruta de la Seda.

En el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación se resalta la importancia de la cooperación inclusiva para recuperar y rehabilitar el suelo degradado y avanzar con ello hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible en su totalidad. El eslogan «Proteger el planeta. Recuperar la tierra. Participación de la gente» subraya la importancia de una participación amplia y de la cooperación con el fin de detener la degradación del suelo.

La desertificación no es un problema aislado, sino que está plenamente relacionado con los cambios climáticos, la conservación de la biodiversidad y la necesidad del manejo sustentable de los recursos naturales. Los vínculos entre estos aspectos y los factores socioeconómicos son cruciales, pues la problemática de la desertificación es un síntoma de ruptura del equilibrio entre el sistema de recursos naturales y el sistema socio-económico que los explota.

Por tal motivo, la solución pasa tanto por la concientización como por dar prioridad a políticas sustentables.

En la República Argentina, las zonas áridas (tierras secas), semiáridas, y subhúmedas secas representan el 75% de la superficie total del país. De acuerdo a la clasificación agro-ecológica se pueden mencionar las siguientes regiones a nivel nacional: Región de la Puna, Región del Chaco (árido, semiárido y subhúmedo), Región de los Valles Áridos, Región Centro Oeste y Región Patagónica, todas con importantes avances del proceso de desertificación.

Argentina suscribió en 1994 la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, ratificada en 1996 por el Congreso de la Nación, mediante el dictado de la Ley 24.701. La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS), es la autoridad de aplicación en materia ambiental de dicha Ley y consecuentemente es el Órgano de Coordinación Nacional (OCN) a través de la Dirección de Conservación del Suelo y Lucha contra la Desertificación.

Esta Convención constituye un valor fundamental en la lucha contra la pobreza, pues se centra en zonas de extremas necesidades e inestabilidad social, siendo un instrumento para el desarrollo sostenible y protección del medio ambiente.

Redacción: 

Ines Redactora de espacio sustentable

Inés González Acosta

Lic. en Comunicación Social

Fuentes:

ONU

Ministerio de Medio Ambiente de la República Argentina

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