Cambio Climático y Salud Global

Toda la evidencia científica acumulada en las últimas dos décadas confirma que la crisis climática global, que provoca olas de calor, inundaciones, precipitaciones extremas y sequías, está afectando a la salud global. Algunos de estos efectos adversos están relacionados con los efectos del calor, la disminución de la salud respiratoria, el aumento de las patologías infecciosas, la disminución de la seguridad alimentaria, y un gran incremento de las enfermedades mentales. Ahora, una nueva revisión titulada“Climate Change Challenges and Opportunities for Global Health”, describe cómo el cambio climático perjudica a la salud humana y ofrece una síntesis de las estrategias disponibles para reducir este flagelo global.

Jonathan A. Patz, Howard Frumkin, Tracey Holloway, Daniel J. Vimont, y Andrew Haines, expertos en Salud Global y Ambiental de los Estados Unidos y el Reino Unido, autores de esta revisión difundida por JAMA, analizaron todos los estudios internacionales (publicados entre 2009 y abril del 2014) relacionados con el cambio climático y el riesgo de enfermedad, y los co-beneficios de la reducción de combustibles fósiles. Además de los datos de 13 modelos climáticos y las proyecciones futuras de la temperatura máxima diaria para los años entre 2046-2065.


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Según estos investigadores, en el 2050 muchas ciudades del globo experimentarán días de calor extremos más frecuentes, con un promedio anual tres veces mayor de temperaturas superiores a 32°C. Y expresan que, lamentablemente, muchos son los aspectos adversos para la salud relacionados con este cambio climático. Entre ellos, los trastornos relacionados con el calor: tales como el estrés, y el aumento de los infartos de miocardio. Asimismo, los trastornos respiratorios exacerbados por la contaminación del aire y los aeroalergenos, tales como el asma y las enfermedades alérgicas. Otras de las patologías involucradas son las enfermedades infecciosas transmitidas por vectores o por el agua; y la inseguridad alimentaria, que incluye la reducción de los rendimientos agrícolas y un aumento de las enfermedades de las plantas. También se han incrementado notablemente las enfermedades de salud mental, como el trastorno de estrés postraumático y la depresión, que están asociados con el incremento de los desastres naturales en nuestro planeta.

Jonathan A. Patz, director del Instituto UW-Madison de Salud Global y autor principal de este estudio, expresa que el cambio climático ya está afectando a la salud mundial, y que es un enorme desafío para la salud pública. Unas de las principales estrategias que beneficiarían a la salud humana sería reducir el consumo de combustibles fósiles a nivel global. Otras de las indicaciones de estos investigadores es el diseño de ciudades sostenibles, aumento de los espacios verdes públicos, comer menos carne, la promulgación de mejores políticas de carbono, y la promoción del transporte activo: como caminar o andar en bicicleta.

Los resultados de esta investigación encajan perfectamente con estudios recientes de la Organización Mundial de la Salud, que identificaron los principales beneficios para la salud de contar con viviendas, transportes y agricultura reducidas en carbono. Además, estas estrategias para reducir la contaminación del aire podrían aumentar la actividad física, reducir las lesiones o muertes producidas por el tránsito vehicular, y mejorar la seguridad alimentaria. 

Fuente:

Red Informática de Medicina Avanzada