Arte con Plástico Marino Recuperado

Tener una mirada innovadora a la hora de diseñar es lo que nos permite generar nuevas formas de concebir todo aquello que ya no usamos o desechamos.

Así comienza la idea de Azusa Murakami y  Alexander Groves cuando fundaron Studio Swine hace cinco años con una idea muy clara en sus cabezas: “Queremos que nuestro trabajo hable sobre nuestro tiempo y que capture el mundo que nos rodea”. ¿Cómo? Por medio del Diseño Sustentable, humano y comprometido.

Como si fuese un cortometraje, así describen el trabajo de Gyrecraft.

 Studio Swine

Azusa nació en Nagoya en 1984 y se embarcó en la carrera de arquitectura porque “quería obtener una comprensión más amplia del diseño. A fin de cuentas la arquitectura es un diseño pero en una escala más grande. Me interesa adentrarme en los detalles y en los sistemas que explican cómo funcionan las cosas”.

Su compañero, Alexander, siempre ha sido un apasionado de las artes, especialmente de la escultura y la literatura, esto ayudo para alumbrar uno de sus últimos proyectos, la Sea Chair, inspirada en la novela ‘Moby Dick’.

Inquietos y siempre a la búsqueda del lugar idóneo en donde poner en práctica sus proyectos (aunque el cuartel general se encuentra en Londres, han vivido en Sao Paulo, Shanghái y San Francisco), Azusa y Alexander creen que “el diseño cambia el mundo, y el mundo cambia el diseño. No creemos en el diseño separado de factores económicos, tecnológicos, religiosos o políticos. Todo está interconectado como la malla de un tejido. Steve Jobs fue tan brillante porque reconoció la importancia del diseño y le dio la misma importancia que a la ingeniería, el marketing y la economía”.

Durante tres meses, Azusa y Alexander vivieron en Sao Paulo analizando, en sus paseos diarios, la manera en que los espacios públicos se comunicaban con la ciudad. “Observamos que había multitud de soluciones ingeniosas palpitando en las calles y queríamos llevar a cabo un proyecto que pudiera combinar las habilidades artesanas y los recursos gratuitos que la propia ciudad ponía a nuestros pies”.La fundición portátil del proyecto Can City. Así que crearon un horno móvil, que funcionaba con aceite vegetal, que fundía las latas de aluminio  que recogían en establecimientos y en las calles, tiradas por ahí. Y al instante realizaban piezas de diseño, como taburetes, que luego entregaban a la gente que les había ayudado a recoger las latas. Sencillo, inmediato, valiente y ‘verde’.

 

Taburete realizado con latas recicladas.

Taburete realizado con latas recicladas.

Gyrecraft

Una de sus últimas aventuras responde el nombre de Gyrecraft: recogen los plásticos que pueblan las aguas de los océanos Índico, Atlántico y Pacífico, letales para las especies marinas, y los convierten en piezas de diseño, en pequeñas obras de arte, en esculturas orgánicas realizadas en esos plásticos a las que añaden porciones de madreperla, acero, cuerdas, etcétera. Su ingenio les llevó, para ese menester, a crear el Solar Extruder, un artefacto portátil que simplifica el proceso industrial de mezclar y extrudir (amalgamar, compactar) los plásticos… que funciona gracias a la energía de los rayos solares.

Escultura fabricada con plásticos recogidos de los fondos marinos.

Su portfolio es sosteniblemente impresionante. “Nuestro siguiente proyecto son asientos públicos para Londres, en concreto en un área alrededor del palacio de St. James famoso por su sastres artesanos. Se trata de unir la artesanía con el espacio público y contar las historias de esa zona a través de los bancos… y de las películas que realizaremos sobre esas pequeñas cosas que acontecen en esos asientos”.

El proyecto también era una exploración a las artes marítimas, las que utilizan lo que el mar provee en cada zona costera o cultura isleña alrededor del mundo, cada una con su propia y única identidad. Así, Gyrecraft se presenta como un cruce entre la herencia de las artes marítimas y el rápido aumento de la contaminación del plástico en los mares.

Gyre del Pacífico Sur, 2015 Materiales: Plástico de mar, restos de madera tropical, acero dorado y plateado, bronce, cuerda.

Gyre del Pacífico Sur, 2015
Materiales: Plástico de mar, restos de madera tropical, acero dorado y plateado, bronce, cuerda.

 

Detalle de Gyre del Pacifico Sur

El Pacífico Sur tiene la mayor expansión de mar en el mundo. Las comunidades isleñas en el Pacífico Sur han podido sobrevivir y prosperar gracias al mar. Como resultado, han desarrollado un particular estilo de artesanía marítima con una compleja cultura de regalos, centrada en materiales preciosos, tales como, caparazón de tortuga, perlas negras y madera tropical.

Gyre del Océano Índico, 2015 Materiales: Plástico de mar, restos de naufragio de madera, aluminio, nácar, acero, bronce, cuerda.

Gyre del Océano Índico, 2015
Materiales: Plástico de mar, restos de naufragio de madera, aluminio, nácar, acero, bronce, cuerda.

Detalle de Gyre del Océano Índico

El Océano Índico tiene uno de los más altos tráficos de navegación del mundo. Muchos buques de carga han derramado sus cargas en las gigantes olas y cada año, 10.000 contenedores se pierden alrededor del mundo. Este pedestal prevé

un nuevo tipo de plástico artesanal, hecho por centinelas de las islas Andaman, la última tribu pre-neolítica del mundo. Aunque se encuentran aislados del mundo moderno, ellos reciben los materiales sintéticos más actuales, en la forma de plástico de mar, lavado en sus costas.

Uno de los conceptos que sobrevuela casi en todos los trabajos de Studio Swine es la sostenibilidad. Todos tenemos muchas cosas. Se estima que en Europa y en Norteamérica utilizamos menos del 30% de lo que tenemos, estamos consumiendo una gran parte de los recursos naturales. Es difícil justificar lo que se diseña sin tener en cuenta el aspecto sostenible. Reflexionemos y sigamos aprendiendo de la innovación.

 

Redacción:

Mariana Pérez

Diseñadora de Interiores

perez.mariana.d@gmail.com

 

Fuentes:

Studio Swine

Gyrecraft